La Dra. Vanessa Olvera recuerda la primera vez que entró a Venice Family Clinic como asistente voluntaria de clĆnica para apoyar al personal de enfermerĆa mientras recibĆan a los pacientes en la ClĆnica y los preparaban para su atención. HabĆa soƱado con ser mĆ©dica desde que tenĆa cinco aƱos, pero, como muchos estudiantes universitarios, cuestionó su camino. Entonces encontró Venice Family Clinic y todo encajó. āNo sabĆa mucho sobre medicinaā, recuerda, āpero sabĆa que querĆa ayudar a la genteā.
Durante cinco aƱos, la Dra. Olvera trabajó junto a los pacientes de la ClĆnica, muchos de los cuales enfrentaban barreras de idioma o se sentĆan abrumados por la complejidad del sistema de salud. āRecuerdo a una paciente cuya ansiedad por su salud le dificultaba buscar atenciónā, dice, āy hablar sobre su diagnóstico en su idioma natal pareció marcar toda la diferencia. Se fue sintiĆ©ndose tranquila y atendidaā. Ver el impacto que su apoyo tenĆa en los pacientes consolidó la decisión de la Dra. Olvera de seguir una carrera en la medicina, una elección que le permitirĆa ofrecer el mismo cuidado compasivo que veĆa brindar al personal de la clĆnica todos los dĆas.
DespuĆ©s de obtener su tĆtulo de medicina en la USC y completar una residencia en medicina interna en la NYU, la Dra. Olvera regresó a Los Ćngeles, lista para poner en prĆ”ctica sus nuevas habilidades. Cuando se enteró de una oportunidad para asociarse con UCLA y enseƱar y supervisar a residentes en el Simms/Mann Health and Wellness Center de Venice Family Clinic, supo que era la opción perfecta. El programa sirve como un campo de formación vital para futuros mĆ©dicos, combinando el aprendizaje prĆ”ctico con la atención a pacientes en comunidades desatendidas. Para la Dra. Olvera, fue una oportunidad de compartir su pasión con una nueva generación de mĆ©dicos.
āEn mi primer dĆa, estacionĆ© en el mismo lugar que cuando era voluntaria, atravesĆ© las mismas puertas y vi los rostros familiares de las personas que me ayudaron a encontrar mi caminoā, dice. āSe sintió como volver a casaā. Ahora, la Dra. Olvera guĆa a los estudiantes mientras desarrollan las habilidades necesarias para brindar una atención compasiva y centrada en el paciente. Su dedicación a proporcionar una atención culturalmente sensible sigue siendo fundamental, al derribar barreras lingüĆsticas y garantizar que los pacientes se sientan vistos y comprendidos.
Al reflexionar sobre su carrera, la Dra. Olvera se enorgullece de formar parte del legado en crecimiento de Venice Family Clinic. āVenice Family Clinic ha crecido muchĆsimo, pero no ha perdido su corazónā, dice. āCada persona aquĆ estĆ” comprometida con generar un cambio real para la comunidad. Contribuir a ello es un sueƱo hecho realidadā.
